Hoy… quizás mañana
(Prosa in/con/versa nacida de Brecht).
(Prosa in/con/versa nacida de Brecht).
A quien duda
Dices que nos va mal. La oscuridad
crece. Las fuerzas flaquean.
Después de trabajar tantos años
Dices que nos va mal. La oscuridad
crece. Las fuerzas flaquean.
Después de trabajar tantos años
nos encontramos ahora en una situación
más difícil que cuando
comenzamos.
El enemigo es ahora
aún más fuerte que nunca.
Parece que ha crecido su fuerza. Ha cobrado
una apariencia de invencibilidad.
Mientras que nosotros hemos cometido errores,
es inútil negarlo.
Cada vez somos menos. Nuestras
consignas son confusas. Una parte
de nuestras palabras
ha sido tergiversada por el enemigo hasta convertirla en
irreconocible.
¿Qué es erróneo, falso, de todo aquello que hemos dicho?
¿Una parte o todo?
¿Con quién contamos todavía?
¿Somos supervivientes, arrastrados
por la corriente? Quedaremos rezagados, sin
comprender ya a nadie, incomprendidos por todos.
¿O podemos contar con la buena fortuna?
Esto preguntas. No esperes
otra respuesta que no sea la tuya.
Bertolt Brecht (1898-1956).-
más difícil que cuando
comenzamos.
El enemigo es ahora
aún más fuerte que nunca.
Parece que ha crecido su fuerza. Ha cobrado
una apariencia de invencibilidad.
Mientras que nosotros hemos cometido errores,
es inútil negarlo.
Cada vez somos menos. Nuestras
consignas son confusas. Una parte
de nuestras palabras
ha sido tergiversada por el enemigo hasta convertirla en
irreconocible.
¿Qué es erróneo, falso, de todo aquello que hemos dicho?
¿Una parte o todo?
¿Con quién contamos todavía?
¿Somos supervivientes, arrastrados
por la corriente? Quedaremos rezagados, sin
comprender ya a nadie, incomprendidos por todos.
¿O podemos contar con la buena fortuna?
Esto preguntas. No esperes
otra respuesta que no sea la tuya.
Bertolt Brecht (1898-1956).-
Hoy, quizás, estamos pasando por momentos complicados. Momentos que nos llenan de furia, de desesperación, de miedos, de dudas. Pero no hay tiempo para escapar, la vida continúa, respira en cada movimiento, en cada descanso, en cada éxito y fracaso, y no podemos hacernos a un lado. Nuestro deber es seguir hasta que el silencio de la muerte nos robe el aliento. El mañana es nuestro destino, la clave e inspiración de lo que debemos hacer ahora, confiando en nosotros mismos, en nuestra conciencia, en la bondad que hay en nuestros atribulados corazones; el mañana es ahora, mientras sufrimos y gozamos, mientras batallamos por alcanzar cada meta propuesta, mientras dialogamos con el eco de las palabras que se deshacen en el aire; el mañana es ahora, cuando luchamos en la incertidumbre, cuando sentimos que los brazos no resisten más peso que el de los músculos cansados; el mañana es ahora, en el momento en que buscas la comida de tus hijos, en el momento en que justificas con sudor lo que has ganado y mereces, el momento en que las cosas se vuelven personales, en que los problemas de uno se convierten en el problema de todos, como si los espejos confundieran las luces de la realidad; el mañana es ahora, cuando podemos hacer algo, cuando tenemos el destino en las manos, cuando tenemos las grises nubes sobre nosotros y podemos predecir la lluvia que preñará la tierra. Hoy, quizás, el mañana es nuestro.
Por Nassir Rodríguez Almánzar.
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